Esta planta de cyclamen nos puede aportar una gran variedad de colorido a los jardines en los meses de más frío. Resiste muy bien inviernos suaves y es perfecta para adornar cualquier rincón. La forma de sus flores es muy llamativa, los pétalos crecen hacia arriba y el final de los tallos forma una curva descendente que es dónde crecen las flores. Las hojas del cyclamen son también muy bellas, las suelen componer dos colores, un verde oscuro y un verde muy claro (casi blanco).
Podréis realizar riego por inmersión consiste en sumergir el cepellón en agua, para ello coloca agua en una maceta y deja remojado el cepellón durante 15 minutos. Seguidamente, deja escurrir el agua, y evita el anegamiento.
Al acabar su época de floración conservarla. El cyclamen tiene una vida muy larga, simplemente podar sus hojas y flores secas y plantarla en una maceta de más volumen. Colocar el cyclamen en el exterior y cuando acabe el verano comenzará a florecer de nuevo. En esta época no os excedáis con los riegos porque no consume mucha agua.
Utilizar un abono para plantas de flor y añadirlo al agua de riego una vez al mes. Conseguiréis que florezcan con más fuerza y que no tengan carencias de ningún tipo.




