El Riesling es una variedad con uvas pequeñas que tardan mucho en madurar y mantienen la acidez muy alta. Racimos muy pequeños, compactos, con pedúnculo muy corto. Con distribución de granos muy uniforme. De vigor medio a elevado y porte vertical con tendencia a tumbarse por su elevada producción. Es una de las pocas variedades que exhibe un aroma primario característico con la que se elaboran vinos blancos de gran calidad, muy aromáticos, estructurados y elegantes con poca acidez.
Se adapta bien a todo tipo de suelos y de sistemas de cultivo.
Es sensible a la podredumbres gris y a la polilla del racimo.
Requiere podas intensas para tener los racimos muy aireados.




